Tipos de lesiones

Tipos de lesiones que se pueden evitar con el uso de unas plantillas a medida

Uno de los beneficios más importantes que conlleva el utilizar unas plantillas personalizadas es reducir de una manera considerable el riesgo de lesiones. Una plantilla, sea para caminar o para hacer deporte, busca alinear de la manera más correcta posible nuestras articulaciones y hacer que nuestro reparto de peso sea lo más homogéneo posible. Es por eso que muchas de las lesiones causadas por un incorrecto reparto de presiones o una desalineación articular se pueden solucionar de una manera rápida y eficaz con un producto hecho a la medida de tu pie.

¿Qué lesiones puedes solucionar con una plantilla personalizada?

Periostitis: es una de las lesiones más comunes en el mundo del atletismo ya que son muchos los motivos que aumentan la tensión sobre el periostio tibial que causa dicha lesión.

La membrana que recubre la tibia se inflama por una tracción desencadenada por varios músculos como el sóleo o el tibial posterior a raíz de varias causas. La más conocida es la hiperpronación, una desviación en la pisada que exige a muchos músculos. Otra de las causas comunes es el pie varo o cavo, que al tener un arco excesivo traslada mucha presión a la zona.

Otros aspectos del entrenamiento que desencadenan esta lesión son el aumento excesivo de la intensidad del entrenamiento así como correr por superficies muy duras o inclinadas con un calzado inadecuado.

La plantilla evita la hiperpronación y ofrece una superficie de descanso al pie cavo, por lo que el periostio acomoda su trabajo a sus posibilidades y reduce su riesgo de inflamación.

Tendinitis rotuliana: otra de las lesiones más habituales es la inflamación del tendón rotuliano al ser una de las partes que más trabaja tanto en la absorción de impactos como en el movimiento de la rodilla.

Que la amortiguación del calzado esté en buen estado y tener una flexibilidad óptima en los músculos del cuádriceps son dos factores imprescindibles si queremos reducir el riesgo de esta lesión, pero la alineación de la pisada es imprescindible  para evitar una mayor fatiga muscular y un movimiento forzado de todos los ligamentos y tendones de la rodilla.

La plantilla evita que el impacto generado por cada paso sea absorbido en su totalidad por la rodilla, además de compensar el trabajo de todos los músculos. Los cuádriceps trabajan lo justo y no trasladan más tensión al rotuliano.

Hiperpronación: La hiperpronación es una desviación en la que el tobillo se acaba metiendo en exceso hacia su cara interna poniendo en riesgo a las articulaciones y musculatura. Como tener una pisada completamente simétrica en ambos pies es complicado debido a las dismetrías que todo ser humano tiene un porcentaje mayoritario de los usuarios de plantillas tienen como principal objetivo solucionar sus diferencias de pisada.

Aunque llevemos un calzado hiperpronador estándar que se acerque mucho a nuestra pisada, las diferencias entre nuestros pies no son solucionadas, por lo que muchas de las molestias son debidas a los diferentes grados de desviación que tenemos en cada pie.

La plantilla es un producto hecho a medida y en el estudio biomecánico necesario para su fabricación se analizan de maneras diferentes el grado de desviación en la pisada que cada uno tenemos. La corrección de esta desviación hacia la cara interna mejora nuestra posición corporal y nuestro movimiento natural, permitiendo que todo vaya en su sitio y eliminando stress a zonas como la rodilla, la espalda, la cadera o la musculatura en general.

Fascitis plantar: Una de las lesiones más molestas es la inflamación de la fascia o fascitis plantar. La exigencia constante a este músculo (al caminar, al correr, al saltar, al estar de pie) hace que sea una de las lesiones que más imposibilita realizar movimientos  naturales, con el consecuente peligro de compensaciones para proteger cada apoyo. Podemos identificar varios orígenes a este exceso de trabajo de la fascia:

  1. Desviación en la pisada que retuerce la fascia y multiplica la carga de trabajo en cada apoyo al no trabajar en su sitio.
  2. Calzado muy plano que obliga a cargar todo el peso en la planta y fuerza el trabajo del tríceps sural y el tendón de Aquiles.
  3. Mala amortiguación que aumenta la presión del impacto y hace que nuestro cuerpo sea el colchón que nos amortigua.
  4. Sobreentrenamiento. Como pasa con cualquier músculo al que exigimos más de la cuenta, el aumento del entrenamiento (ritmo o número de kilómetros) es causa directa de la inflamación.
  5. Calzado muy rígido que nos obliga a poner mucha más fuerza para poder flexarlo en cada paso.

La plantilla a medida recoloca las presiones de la mejor manera, elevando por norma general el talón y aliviando de trabajo a las zonas que más carga sustentan. Los pies valgos o planos y la hiperlaxitud ligamentosa inciden mucho en el exceso de presión a la fascia, por lo que sujetando el arco en el grado necesario permitimos que sean otros músculos más fuertes los que tengan que asumir un trabajo mayor.

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